Proyecto Hail Mary: ¿cuánto es ciencia real y cuánto ficción?
¿Cuánto de Proyecto Hail Mary es ciencia real… y cuánto es ficción? 🚀☀️ (Sin spoilers del final)
Los astrófagos que apagan el Sol son ficción, pero E = mc² es real. Tau Ceti y 40 Eridani existen. El viaje cuadra con Einstein: 4 años para el astronauta y 13 en la Tierra. La gravedad por rotación es física de manual… pero años en coma, no. Veredicto: ficción con muchísima ciencia dentro. 🔭
Proyecto Hail Mary ha sido uno de los mayores éxitos de 2026. Pero... ¿cuánto de lo que ves es ciencia real, y cuánto es ficción? Vamos por partes, y sin spoilers del final.
El punto de partida: unos microbios llamados astrófagos se alimentan de la energía del Sol y lo van apagando poco a poco. Eso es ficción: ningún ser vivo sobreviviría a las temperaturas de una estrella.
Pero tiene una base real: los astrófagos guardan la energía en forma de masa, gracias a E = mc². La ecuación es real; lo imposible es hacerlo con esa eficiencia. Para algo así necesitaríamos antimateria.
Lo que sí es muy real es el peligro: si el Sol perdiera solo un pequeño porcentaje de su brillo, las temperaturas caerían en picado y las cosechas de todo el planeta fracasarían.
El destino, Tau Ceti, existe: es una estrella parecida al Sol, a unos doce años luz, y tiene planetas candidatos. La estrella de donde viene el alienígena, 40 Eridani, también es real.
El viaje cuadra con Einstein: acelerando sin parar, la nave superaría el 99 % de la velocidad de la luz. Para el astronauta pasarían unos cuatro años... y en la Tierra, unos trece.
La gravedad artificial haciendo girar la nave es física de manual. Lo que no cuadra es pasar años en coma: hoy dañaría el cerebro. Aunque la NASA sí ha estudiado una especie de hibernación para viajes largos.
¿Y el alienígena? Respira amoníaco, vive a una presión enorme y percibe el mundo con el sonido. Es especulación, pero de la buena. Veredicto: es ficción... con muchísima ciencia dentro.
Tau Ceti se puede ver a simple vista desde España en noches oscuras de otoño: está en la constelación de la Ballena (Cetus).